Limpieza de torre de aerogenerador: de dónde salen las manchas y qué se puede hacer con ellas
La torre es la parte del aerogenerador que todo el mundo ve y la que más encargos de limpieza genera. Casi siempre por el mismo motivo: regueros de aceite que bajan desde la góndola.
De todos los encargos de limpieza que recibe un contratista eólico, la torre es el más frecuente. No porque sea la parte más sucia, sino porque es la que se ve desde la pista, desde la carretera y desde la foto que acompaña a la auditoría. Y lo que se ve casi siempre son regueros oscuros que bajan desde la góndola.
De dónde salen las manchas
Una góndola tiene aceite y grasa en muchos sitios: multiplicadora, sistemas hidráulicos de pitch y freno, rodamientos, juntas. Con los años, parte de ese aceite acaba fuera, por una junta que suda, un respiradero o una fuga pequeña. El viento lo arrastra y la gravedad lo baja por el fuste, donde el polvo se pega a la grasa y el sol lo cuece. El resultado es el reguero negro que todo el mundo reconoce.
Eso quiere decir dos cosas. La primera: una torre manchada es una pista, no solo un problema estético. Dice que algo arriba está perdiendo aceite. La segunda: limpiar la torre sin mirar la góndola es limpiar el síntoma.
Por qué se limpia
- Para ver. Con la torre limpia se sabe si la fuga sigue activa: si en semanas vuelve a aparecer un reguero, hay que subir a reparar. Es la razón más útil y la menos contada.
- Antes de reparar o repintar. Ningún tratamiento de superficie se aplica sobre grasa.
- Antes de una auditoría, de una inspección de fin de garantía o de vender el parque. El estado de las máquinas se fotografía, y la torre es lo primero que aparece.
- Por imagen. Parques visibles desde poblaciones o carreteras, o con visitas.
Cómo se limpia
Con trabajos verticales, un técnico se descuelga desde la góndola y recorre el fuste con cuerdas. Con dron, el equipo se coloca al pie de la máquina y el dron recorre la torre de arriba abajo con agua a presión y detergente, alimentado por manguera desde tierra. La torre sola es, de los cuatro alcances, el más rápido, y por eso a veces se contrata aparte; lo habitual, sin embargo, es hacerla dentro de una limpieza integral, porque la movilización ya está pagada.
Una limpieza de torre necesita lo mismo que cualquier otra: máquina parada y en posición de mantenimiento, ventana sin viento fuerte ni lluvia, y, con dron, autorización aeronáutica tramitada con unas 3 semanas de antelación.
Qué queda después
Aquí conviene ser exacto. Lo que no sale tras una limpieza no es óxido ni corrosión: es mugre adherida, aceite viejo cocido por el sol y fijado al recubrimiento. Se reduce mucho, y se ve en las fotos del antes y el después de cada máquina, pero quitarla del todo sin tratar la superficie no es posible. Un contratista que prometa dejar la torre como el primer día está vendiendo una foto retocada. Nosotros preferimos enseñar la real: en nuestra página de casos está la pareja de fotos de torre y góndola de un trabajo real.
Lo que conviene pedir
Precio por máquina y alcance, evidencia fotográfica de cada torre antes y después, y una nota en el informe de dónde parece salir el aceite. Esa nota vale más que la limpieza: es lo que convierte un trabajo estético en mantenimiento.